|
apología de Alejandro Gómez Arias Javier Arturo Haro Oteo
|
Javier Arturo Haro Oteo es militante del PRD y estudiante de la carrera de Derecho en la Universidad Autónoma de Aguascalientes |
|
En México la autonomía universitaria surge a partir de 1929, producto de una década de reacomodo en el país, la Revolución Mexicana había forjado distintas mentalidades en la generación de niños que vivieron durante los años 1905 al citado 1929, niños que crecieron viendo fusilamientos y cadáveres como cosa cotidiana, sin embargo, esta generación vivió también de cerca la Soberana Convención Revolucionaria de 1914 y la promulgación de la Constitución de 1917, conocieron de cerca el cambio que se gestó en Europa con la Primera Guerra Mundial y la Revolución Bolchevique, el resultado fue una generación de jóvenes en la década de los 20 con preocupación por el estudio TOTAL del mundo que les rodeaba, había quienes se interesaban demasiado en el materialismo histórico, otros en las doctrinas cristianas, algunos en el pensamiento de los clásicos o en el siglo de las luces, pero todos se preocupaban por lo que significara ESTUDIO, estudio del mundo, sus contradicciones y las distintas formas de interpretarlas.
Uno de los jóvenes producto de esta generación fue el presidente del comité de huelga, que a la postre obtendría la autonomía universitaria, Alejandro Gómez Arias, nacido en Oaxaca en 1906, estudiante de la Escuela Nacional de Jurisprudencia y campeón nacional de oratoria en 1928. La vida de Gómez Arias está llena de momentos dignos de análisis, es sin duda una de las figuras más importantes del siglo XX, sin él no podríamos entender la existencia de las actuales universidades autónomas. Gómez Arias tuvo el tino de mediar entre las distintas alas que surgieron al movimiento autonomista, como he dicho, la generación de jóvenes a la que pertenecía tuvo una gran inquietud por el conocimiento desde distintos puntos y corrientes ideológicas, es lógico pensar que aunque todos querían la autonomía, los caminos y los alcances de ésta fueron distintos, pues los grupos de jóvenes se distinguían entre sí por sus diferencias ideológicas.
Gómez Arias fue identificado con el vaconcelismo, de hecho, fue una parte activa de dicho movimiento, sin embargo, en sus memorias él reconoce que la intervención de Vasconcelos en el movimiento era puramente moral, no había línea, sólo el referente de casi todos los grupos – había quienes no comulgaban de lleno con Vasconcelos –, el mérito de Gómez Arias en esta lucha radica en dos puntos, inicialmente en no claudicar, pues el movimiento no careció de tensión, al punto de que en cualquier momento hubiese estallado la violencia, cuidó de que ésta no estallara, al menos no de parte de los estudiantes; su otro gran mérito fue equilibrar las demandas de los distintos grupos que formaban el movimiento, pues de no haber sido así, los estudiantes se habrían dividido y debilitado ante semejante lucha, el resultado, sin duda, hubiese sido la derrota total de una causa justa.
Tras la derrota del vasconcelismo, Gómez Arias se retiró casi por completo de la vida política del país y se dedicó principalmente a escribir, salvo un par de incursiones en la política prefirió ponerse al margen, con lo cual ganó una estatura moral impresionante, no sólo ante sus antiguos compañeros, sino ante todos los que de una u otra forma conocimos su historia, aun y a pesar de ello algunas voces se levantaron en contra de Gómez Arias y la generación de la huelga, muchos de ellos niegan los méritos universitarios, dejando la autonomía como una simple dádiva del gobierno; estas versiones toman algo de veracidad por el hecho del abandono de Gómez Arias a la vida pública, resulta paradójico que la actitud que mayor estatura moral le dio, fuera a la vez arma que sus enemigos usaron en su contra y, sin embargo, hay que estudiar el por qué de esas acusaciones: muchos de los que levantaron su voz contra Gómez Arias fueron derrotados en la tribuna por él, es decir, alguna vez los venció en concursos de oratoria, otros fueron derrotados en la elección de dirigente del movimiento, otros eran parte de la generación de Gómez Arias pero nunca figuraron en el movimiento, y no le pudieron perdonar el abandono a la vida política cuando ellos terminaron sumándose al gobierno al que tanto decían odiar, en este contraste entre una personalidad y otra entendemos el por qué de esas actitudes, aunque las rechazamos por completo.
La autonomía universitaria es uno de los orgullos mas grandes de nuestro país, la generación de la autonomía es digna de admirarse por los altos vuelos de los hombres que la integraron y los que posteriormente surgieron, tanto en su vida privada como siendo posteriormente maestros, pues sus libros, ideas y pensamiento en general, no hubiesen sido posibles si la Universidad dependiera del gobierno que administró a nuestro país durante el siglo XX, entendamos que no puede haber libertad de cátedra si no hay autonomía, y la autonomía es solo un diploma de buena intención si no hay libertad de cátedra.
En 1990 el maestro Alejandro Gómez Arias partió al viaje sin retorno, no quiero decir que a la inmortalidad, pues esta se la ganó desde muy joven; desde que la UNAM existe, el nombre de Alejandro Gómez Arias cruza el cielo de la trascendencia; quizá su espíritu refleja a la perfección la idea del maestro José Vasconcelos en el escudo de la UNAM: “por mi raza, hablará el espíritu”.
● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ●
|
|
Luis Armando y su política - espectáculo Christian Erazo Ortiz
|
Christian Erazo Ortiz es Licenciado en Comunicación Medios Masivos por la Universidad Autónoma de Aguascalientes. Es simpatizante del Partido Revolucionario Institucional. |
|
Ya casi se cumple el año de que Luis Armando Reynoso Femat tomara las riendas del gobierno del estado y de que los aguascalentenses (no todos) formaran grandes expectativas en torno a su gobierno; trataremos, entonces, de analizar algunas de las acciones que más han sonado en la opinión pública, en este primer año.
Para empezar, la base de esta administración estatal será, por lo visto, la fuerte y constante inversión a la promoción turística del Estado de Aguascalientes. Para muestra basta un botón, y con esto me refiero a que Aguascalientes fue sede del evento “Nuestra Belleza México 2005”, organizado por una parte por Televisa y otra por el Gobierno del Estado, mismo que desembolsó una considerable cantidad de millones de pesos para realización de dicho evento, y que en un principio el propio Luis Armando trató de “maquillar”. Aunque ese dinero mejor lo hubiera destinado a la creación de empleos que tanta falta hacen en nuestra entidad, o si no, por qué gran cantidad de personas emigran a los Estados Unidos y a otras ciudades del país buscando mejores oportunidades de trabajo que en Aguascalientes no pueden encontrar. Pero bueno, todo sea porque la imagen de nuestro gobernador se proyecte a nivel nacional por medio de este tipo de foros glamorosos. Sin olvidar que un día antes de que Luis Armando tomara protesta como gobernador constitucional del estado de Aguascalientes, su “juguetito” el Estadio Victoria, fue escenario para la transmisión en vivo del programa “Otro Rollo” en el que su conductor Adal Ramones hizo mención del “Rayo Mayor” (Luis Armando) y de su distinguida esposa... Y que ya nada más falta que afuera de este inmueble se vendan figuras de Luis Armando hechas de peluche, aunque no sería mala idea.
En otro contexto, este gobierno intentó cambiar la imagen y el concepto de la Feria Nacional de San Marcos, que en su edición 2005 ya presentó cambios importantes en cuanto a la logística y remodelación de una importante zona de comercio de esta verbena popular. Y que, para variar, la imagen de Luis Armando la vimos en los postes de luz (dentro de la zona ferial), afuera del palenque, etc.; bueno, con decir que faltó poco para que viéramos su fotografía en las tapas de los inodoros del casino. Había más fotografías de Luis Armando que de la propia reina de la feria, parecía que teníamos a un rey y no reina de la festividad abrileña.
En esta misma línea, debemos de “agradecerle” a nuestro gobernador porque su gobierno dio las facilidades para que Aguascalientes fuera la locación principal para la producción de una telenovela de Televisa – que aclaro, no es que este en contra de que se grabe una telenovela en nuestro estado – sino de que Luis Armando quiera hacernos ver que su gobierno esta haciendo cosas importantes en materia de turismo, más aún, que quiera figurar como un gran promotor de Aguascalientes y aparecer en la fotografía de la revista TV y Novelas. Si esto generara empleos permanentes e inversiones al estado, sería de maravilla, pero no es así, el hecho de que eventos importantes de repercusión nacional se realicen en nuestro estado no quiere decir que seamos la mejor entidad del país. Al paso que vamos, ya hasta el programa televisivo “Bailando por un sueño” se podría transmitir desde algún lugar de nuestra ciudad.
En cuanto a educación la acción que más repercutió en el año, porque hasta en medios nacionales se difundió, fue la de la creación de la primera Escuela Primaria del Fútbol; a decir verdad, esto ha sido un acierto, ya que los niños que ingresen a esa escuela podrán combinar el estudio con el fútbol, y esto es una forma sana para el desarrollo integral de los niños. Habrá que ver cuantos niños y de que estrato social pueden accesar a esta escuela primaria.
Sin duda, este gobierno basará su éxito o su fracaso, en la combinación de la política con el espectáculo, acompañada de un fuerte gasto en campañas de difusión en radio y televisión, no sólo a nivel local, sino nacional; si no, vean los spots de promoción turística transmitidos en Televisa y TV Azteca. Y que toda esta estrategia, supongo, tendrá un interés político por parte de Luis Armando, porque no se descartarían las posibles aspiraciones del gobernador para figurar entre los presidenciables del PAN para el año 2012. Aunque a lo mejor me estoy adelantando mucho, sin embargo, el tiempo lo dirá todo.
Finalmente es el primer año de este gobierno y obviamente le faltarán muchas cosas por hacer, espero que por el bien de todos los habitantes de la entidad y no nada más de unos cuantos. |
|
|
● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ●
|
|
|
ornato y ausencia de la política Aguascalientes, ¿estado de 5.5? Gilberto Carlos Ornelas
|
Gilberto Carlos Ornelas es Consejero Estatal del PRD en Aguascalientes
|
|
Hace apenas un año decíamos que el principal riesgo de los resultados electorales del 1º de agosto de 2004 eran las posibilidades de autoritarismo, por el hecho de que en Aguascalientes un solo partido, el PAN, había obtenido un triunfo total al ganar la gubernatura, la mayoría calificada del Poder Legislativo y la mayoría de los ayuntamientos; que, por lo tanto, los contrapesos políticos partidarios eran mínimos y que tal vez la expectativa más deseable era el movimiento de la sociedad civil como el mejor contrapeso de un gobierno unipartidista y casi unipersonal.
Decíamos que un aspecto positivo, aunque discutible, de aquel resultado sería el hecho de que nuestro gobierno no tendría la coartada de Fox de contar con un Congreso adverso y que por lo tanto veríamos descarnadamente la capacidad del panismo gobernante. Y así ha sido.
En materia de equilibrios políticos y contrapesos, desgraciadamente no ha resurgido el movimiento de la sociedad civil; el gobierno, como era predecible, ha funcionado en el esquema unipartidista y unipersonal, tomando y ejerciendo decisiones unilaterales en materia de obras, proyectos y actos políticos y sólo ha encontrado obstáculos en los tropiezos propios de la ineficiencia ante una opinión pública que al parecer está perdiendo la capacidad de indignación o al menos la capacidad para demostrarlo.
En alguna instancia de gobierno, tal vez inconscientemente se conectaron los propósitos de las principales autoridades panistas y coincidieron en que la prioridad del panismo gobernante es el ornato. La principal obra de infraestructura del gobierno se decidió no por la mayor necesidad, sino por la ubicación alrededor del Estadio Municipal, hoy llamado Victoria y se anunció como el primer paso de un conjunto de demoliciones y construcciones para que quede una honda huella del paso de nuestro gobierno actual. También la intención del concurso Nuestra Belleza fue el ornato.
Y también en materia de la vivienda social, en donde se presentaron las mismas casitas, en las mismas condiciones económicas, pero ahora en forma de manzana en condominio – se atiende la apariencia y se mantienen los reducidos espacios –. Incluso en los nombramientos de la administración predomina el ornato y la apariencia a veces a niveles patéticos. Ahí está el caso del Instituto de Educación, primero se ratificó formalmente al anterior director, pero se le retira en los hechos, luego se nombra a otro que en apariencia dirige, pero que por sus acciones también parece de ornato en ese Instituto, donde no hay nada nuevo bajo el sol: sigue la caída en los niveles de aprovechamiento, sigue el déficit en educación media superior, sigue la dispersión en educación superior.
Como un mal sueño, el ornato se aparece como prioridad en muchas de las áreas del gobierno, donde los resultados escasean y las apariencias dominan, pero no engañan. Desarrollo Agropecuario: sigue la crisis un nuestra fruticultura y se agudiza en la ganadería. Desarrollo Social: si los OROS ya eran ornamento, el VALGO reafirma que cada vez es menos la intención del desarrollo y mayor el clientelismo gubernamental.
Cabe decir que más allá de sus dimes y diretes, el alcalde capitalino también atiende esa misma línea de la búsqueda del ¿embellecimiento? Ahí están los casos de la remodelación de la Calle Carranza y del jardín del Encino y, por supuesto, la joya de la ornamentación que ha sido línea de continuidad y congruencia de los ayuntamientos panistas desde hace 10 años: los camellones.
Tal vez en donde es más riesgoso el predominio de la apariencia es en las decisiones políticas. Aparentemente se estableció un gobierno políticamente unido y coincidente por su origen partidista cuyo signo sería la eficiencia y el éxito. Pero ese optimismo era de ornato; a las primeras de cambio el gobierno unipartidista se transformó en gobierno de facciones en disputa por las parcelas de poder; el PAN- Gobierno no resistió las tentaciones del poder, su mayoría se fracturó y los apetitos de poder han evidenciado su carencia de métodos para procesar sus decisiones.
Se nos ofreció un gobierno fuerte y unido y sólo era publicidad. Se nos ofreció una administración exitosa y se nos han entregado enfrentamientos, gritos y sombrerazos. Se nos ofreció un gobierno eficiente y se nos ha entregado oropel o como diría un político de infausta memoria: “hojalata con crema chantilly”.
Obviamente el principal déficit del panismo gobernante es la ausencia de política, porque la ciudadanía les entregó en las urnas, la capacidad y el poder de legislar, decidir y administrar para sacar al estado del bache socioeconómico que se diagnosticaba hace un año y desde antes, cuando se hablaba del deterioro en los tejidos sociales, del incremento de la delincuencia, de la penetración criminal en los cuerpos de seguridad y la proliferación del narcotráfico.
El panismo gobernante no ha hecho buen uso de ese poder que le entregó el electorado, pues a pesar de campañas de publicidad acerca de que avanzamos hacia un “estado de diez”, pues a pesar del optimismo del Secretario de Desarrollo Económico, que festeja que en el 2005 se crearon cerca de 9 mil plazas de trabajo, el incómodo INEGI nos dice que siempre resurge dramática esa realidad que no ha mejorado: el desempleo (5.5%) como catalizador de todos los males; casi dos puntos porcentuales de la media nacional (3.7%) y, sólo por debajo de Nuevo León y el Distrito Federal y eso no hay ornato que lo pueda disimular. Por lo pronto, somos un estado de 5.5… en desempleo y por ahí anda también la cifra en aprovechamiento escolar y en muchas otras cosas.
|
|
|
● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ●
|
|
|
la “amable culpa” 1a. parte Enrique Puente Gallangos
|
Enrique Puente Gallangos es Maestro en Derecho Constitucional y estudia la Maestría en Psicoanálisis, es además catedrático de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca y de la Universidad Regional del Sureste |
|
“Casa interior donde pueda refugiarse el sujeto y hacer posible la subjetivación con la ley”.
La culpa tiene siempre un lado tratable y otro intratable, efectivamente, dado que el lado “tratable” de la culpa deja como marca en el sujeto la posibilidad de la legitimación del lazo social; entendí que había una falta para con la “amable culpa”, que podía ser desarrollada y que nos conduciría a la posibilidad de todo sujeto de crear un debate en su “foro interno” que podríamos llamar el asentimiento subjetivo de la culpa: pasaje del sujeto culpable al sujeto responsable. La presente idea interesa a un grupo interdisciplinario de juristas, penalistas, psicoanalistas y público en general, ya que, en tanto alguien pudo y/o puede deliberar con el Otro de la ley, puede deliberar consigo mismo y esto le permite declarar su falta (su culpa hecha discurso y testimonio del Otro) y recibir una sentencia jurídicamente fundamentada. Acerca del lado “amable de la culpa”, la relación de la culpa con la ley, con el amor y el inconsciente y la postura que puedan compartir juristas, penalistas y psicoanalistas, nos conduce a los siguientes planteamientos: ¿cómo se anuda el sujeto a la ley?, ¿cómo vive con ella?, convivencia imprescindible aún para burlarla, ya que el exilio de la ley lo deja, no sólo fuera de ella, sino también sin casa interior donde refugiarse, es decir, lamentablemente desubjetivizado.
La culpa, la mácula, la falta, el pecado, la cobardía moral y sus sentimientos concomitantes: el remordimiento, la desdicha y la desventura, configuran ese costado presumbroso que el sujeto quisiera arrancar de sí, pues su peso le indica que el anhelado paraíso de ser para siempre feliz no es sino una simpática utopía. No se trata del opaco sentimiento que acosa al sujeto y (re) muerde su conciencia, se trata de darle el lugar que le corresponde en la subjetividad porque, más allá de los malestares que provoca, no es posible pensar en la estructura de la subjetividad sin esa categoría omnipresente que es la culpabilidad, a tal punto que pretender extirpar la culpa del sujeto resulta absolutamente imposible: ella implicaría devolver al sujeto “etcétera que dice, no hay salida para el amor, sólo entrada porque la condena del enamorado es sufrir el des-amor y seguir amando”. Es así porque la culpa es la resultante observable en la subjetividad de que “con la Ley y el crimen comenzaba el hombre”, en tanto da como testimonio de uno de los problemas más cruciales de la humanidad: “la lógica de lo prohibido”, que se resume en la pregunta ¿qué es la prohibición?
La ley establece los parámetros de lo prohibido, sin embargo, la humanidad toda y la subjetividad que se aloja en ella, ha mantenido y mantiene una tentación siempre renovada a flanquear los bordes que demarcan lo prohibido. La inscripción de la ley delimita el contorno de lo prohibido y hace posible la conformación de la sociedad y de las formas de subjetividad. Hace posible sostener el lazo social en tanto regula ese lazo, pero como nada es gratuito, el don que otorga la ley deja como lastre una deuda y una tentación. Una deuda simbólica que es preciso pagar respetando la ley y de la cual el sujeto es responsable, pero también una tentación a trasponer los límites de lo prohibido, conformada como oscura culpa, oscuro goce. El costo que se paga por la atracción a condescender hacia lo interdicto demarcado por la ley es el de una humanidad culpable. Crímenes capitales, incesto, parricidio, y sus sucedáneos marcan un límite, dicen: “¡Alto ahí! Ese límite no debe ser franqueado”. Sin embargo, aunque esto pacifica a los humanos, no deja de provocarles la inquietante fascinación por abismarse más allá de ese límite.
La cuestión de la culpa y lo prohibido concentran la atención en ambos lados, pero es preciso que se logre crear un espacio de operación conjunta. La culpa, entendida como la falta de la que el sujeto es de una u otra manera responsable, ubica al sujeto bajo la mirada y el juicio del Otro. La culpabilidad supone declararse: atestiguar una falta, un pecado y recibir el juicio condenatorio o absolutorio del Otro. En suma; ubicarse en el lugar del acusado, del reo (reus), que llamativamente deriva de “reor” que es contar: reo es el que cuenta y da cuenta de su acto a través de la palabra, y el que contabiliza sus faltas. ¿Acaso no somos todos bajo los seres hablantes reos, según esta acepción?
Para hacer esto más digerible e interesante para nuestros lectores (los otros, ustedes) diremos que “en la culpabilidad como en el amor el sujeto se declara”. ¡Oh! Sorpresa. Percatarnos de eso que está a la vista de todos, poder trazar un vínculo entre la declaración del reo y la declaración del enamorado que no deja de ser una alocución, un llamado, una petición al amado, y no sólo una petición de amor, sino que también una petición de un juicio, un llamado al Otro de la ley.
En la culpabilidad y en el amor, paradójicamente, no estamos dispuestos a desprendernos tan fácilmente del lado amoroso de la culpa como de su costado angustiante, pese a los padecimientos que ocasiona; y como no es posible separar la amalgama que funde culpabilidad y amor sin destruir al uno y al otro, ahí el sujeto esta está dispuesto a tolerarse culpable y deudor a pesar de los esfuerzos que hace por discurrir en la vida con una “buena conciencia” o “con una conciencia limpia”, como se pretende inútilmente ser y que sea.
El amor es una necesidad de ser amado por aquel que podría tomarnos como culpable, y es que el amado (erómenos) ejerce una censura activa y ante él nos declaramos para “caerle bien”; sin embargo, el tropiezo es inevitable, no logramos borrar nuestras faltas, no logramos ser la perfección total que nos asegure para siempre la mirada amorosa del otro; resurgirá siempre una sombra, una falla, un pero, un detalle, una hilacha. Y no puede ser de otra forma porque el amor no es sino el naufragio de nuestra egolatría, pero es también la nostalgiosa esperanza de recobrarlo gracias al sostén amoroso del amado que, en este caso, se convierte en juez y censor del amor. Ante ese juez nos declaramos, ante ese juez pedimos permiso para amar y pedimos ser amados a pesar de nuestras culpas, defectos y pecados. Y dado que verdaderamente amar no es un pecado, se da la aporía de que tampoco es posible amar sin pecado.
En resumidas cuentas, en la vida amorosa se discurre irremediablemente pecando del defecto de no ser “el todo perfecto” y complementario para el amado. Todo esto no es ilógico, responde a la “lógica de los deslices de la vida amorosa”, y es que el amor transita por el enigma de ofrecer al otro lo que “no se tiene” y de pedirle precisamente lo que tampoco tiene. El amor ofrece entonces la falta del amante (erastés), porque dar lo que no se tiene es fácil, dar lo que no se tiene invita a la creación, al arte de amar a pesar de las fallas o haciendo de las fallas mismas el motor del amor. En el mito, el Amor es el hijo de la Penía – la pobreza – y Poros – el recurso –; empobrecido por madre e ingenioso por padre, el amor es una sagaz aporía recurrente que no ofrece sino faltas (culpas) y en el punto de máximo recurso y creación ofrece palabras, declaraciones; y versa y conjetura para hacer amar ofreciendo faltas y culpas. Al amado, al paternarie, se le erige como juez y a él se le dirige la declaración que pregunta, escruta e indaga: “a pesar de mis faltas, ¿puedes amarme? Aun a pesar de mis hilachas, ¿puedo serte imprescindible?” Y la pregunta queda frotando del otro lado, del lado del censor del amor allí el juego de las intrigas del amor. Pero es que en la cuestión del amor, como en la de la culpa, se pone en juego el sistema de prohibiciones. El amor gira entorno a lo prohibido, el amante es también un reo del amor el que cuenta y da cuenta de su acto de amor a través de las palabras.
Este trabajo continuara en la próxima edición del cafecito donde buscaremos trazar la relación entre culpa, amor e inconsciente, intentando dar una conclusión o conclusiones interesantes para los lectores del cafecito.
|
|
|
● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ●
|
|
|
el cultivo de los árboles de Navidad T.S. Eliot (1888-1965) traducción de José Luis Justes Amador
|
José Luis Justes Amador es escritor y traductor |
|
The Cultivation of Christmas Trees
There are several attitudes towards Christmas, Some of which we may disregard: The social, the torpid, the patently commercial, The rowdy (the pubs being open till midnight), And the childish - which is not that of the child For whom the candle is a star, and the gilded angel Spreading its wings at the summit of the tree Is not only a decoration, but an angel.
The child wonders at the Christmas Tree: Let him continue in the spirit of wonder At the Feast as an event not accepted as a pretext; So that the glittering rapture, the amazement Of the first-remembered Christmas Tree, So that the surprises, delight in new possessions (Each one with its peculiar and exciting smell), The expectation of the goose or turkey And the expected awe on its appearance,
So that the reverence and the gaiety May not be forgotten in later experience, In the bored habituation, the fatigue, the tedium, The awareness of death, the consciousness of failure, Or in the piety of the convert Which may be tainted with a self-conceit Displeasing to God and disrespectful to children (And here I remember also with gratitude St.Lucy, her carol, and her crown of fire):
So that before the end, the eightieth Christmas (By "eightieth" meaning whichever is last) The accumulated memories of annual emotion May be concentrated into a great joy Which shall be also a great fear, as on the occasion When fear came upon every soul: Because the beginning shall remind us of the end And the first coming of the second coming.
El cultivo de los árboles de Navidad
De las muchas actitudes ante la Navidad, hay algunas que debemos rechazar: la social, la torpe, la comercial, la desordenada (la de los bares abiertos hasta medianoche) y la infantil que no es la del niño para el que la vela es una estrella y el ángel dorado que despliega sus alas en la cima del árbol, no decoración, sino ángel.
El niño ante el árbol se asombra. Dejémosle que siga en su espíritu con la Fiesta que es tal y no pretexto. De ahí que el rapto brillante, la maravilla del primer árbol de Navidad que se recuerda, de ahí que las sorpresas, las delicias de las nuevas posesiones (cada una con su peculiar olor y emocionante), la espera del ganso o del pavo y el alborozo de su llegada.
De ahí que la alegría y la reverencia no deban olvidarse en la experiencia posterior, en la cotidianeidad o el tedio o la fatiga, en la certeza de la muerte o la conciencia del fracaso o en la piedad del converso que puede corromperse por la vanidad que no gusta a Dios y desagrada a los niños (y aquí recuerdo con gratitud a Santa Lucía, su villancico y su corona de fuego):
De ahí que antes del fin, la navidad número ochenta (y “ochenta” significa la que sea la última) los recuerdos acumulados de la emoción anual deben concentrarse en inmenso gozo que será también inmenso temor como en la ocasión en que descienda el terror a cada alma: porque el principio debe recordarnos el fin y la primera venida, la segunda.
|
|
|
● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ● ●
|
|
|
un poema del Shocker El Shocker |
Este Shocker no es el que vive de la lucha libre, aunque también se ha declarado 1000% guapo |
|
¿A qué te sabe despertar sin alguien a tu lado?, me pregunta el aire frío cuando golpea mi rostro, pero mi mente y mi corazón me piden paciencia y me prometen que algún día, al despertar, no habrá más frío, pues estarás aquí.
|
|
|
|
|